Cómo quitar el gotelé de tu casa
El gotelé está pasado de moda. Sí. No es ninguna novedad. Y todas las casas de más de 20 años lo tienen. En su momento fue lo más, y se usaba tanto en interior como en exterior. Gracias a este método de trabajo se conseguía disimular las imperfecciones que podían surgir en la pared al construirse y las convertía en paredes mucho más resistentes.
Pero el tiempo de gotelé llegó a su fin y ahora incluso nos molesta en nuestras propias casas. El estilo más tradicional comenzó a abrazar el minimalismo y se empezaron a poner de moda las paredes lisas.
Las viviendas de obra nueva ya no tienen gotelé porque ahora las paredes se hacen de pladur. Pero no te preocupes, hoy te traemos el truco definitivo para quitarlo de tu vivienda con tus propias manos. Vamos paso a paso:
¿Cuál es tu gotelé?
Al plástico, al temple, ambas juntas… Hay tantos tipos de gotelé como casas, aunque la técnica más extendida en nuestro país es el gotelé al temple con pintura plástica. Para saber qué tipo de gotelé tienes solo tienes que humedecer un trozo de pared, rascar un poco con una espátula y recoger el polvillo que suelte, meter el resto del polvillo en un vaso con agua y removerlo. Ahora sucederán dos cosas: si el polvo se va al fondo tienes gotelé plástico y si el agua se tiñe de color blanco, tienes gotelé al temple.
Pasamos al alisado
Si tienes gotelé al temple, será más sencillo de retirar la gotita que esta sobre la pared lisa que se esconde debajo. En este caso, después de humedecer la pared podremos retirar las gotas de gotelé de forma sencilla.
- Humedece la pared con un rodillo lleno de agua.
- Recoge el agua que haya caído al suelo y repite el proceso de 3 a 7 veces, dependiendo del grosor de la pintura y el gotelé que tengas que quitar.
- Cuando lo veas ablandado, apoya una espátula y pásala con suavidad por la pared, rascando la superficie.
Si tiene gotelé al temple con pintura plástica, el método anterior no sirve porque la pintura está específicamente creada para soportar la humedad. Muestro consejo aquí es realizar un lijado de la pared que la dejará con bastante menos relieve, aunque luego habrá que alisar y enmasillar toda la pared y levantará mucho polvo.
También se puede optar por el Kitomasgota con el ecoestabilizador. Es un producto que se coloca sobre la pared y después de dejarlo actuar reblandece el gotelé para poder ir rascando la pared a continuación.
Después de retirar el gotelé, ya podemos corregir los errores. Para eso necesitaremos masilla y una espátula. Cargar la espátula con masilla, pon la masilla en la imperfección de la pared y extiéndelo como si estuvieras pintando la pared con la espátula. Después de colocar la masilla tendremos que esperar 24 horas para que se seque. Y después de lijar la pared para dejarla completamente lisa y darle una mano de imprimación, podemos pasar al siguiente paso: ¡pintarla!
Momento pintura
Este es el momento más divertido. ¡Te toca pintar la nueva pared de tu casa! No te olvides de proteger los muebles, rodapiés y techo y recuerda darle una mano de pintura extra cuando la primera mano ya esté seca…
¿Y a disfrutar de tu nueva casa! 😊

